Sobre nosotros

La casa del cantero Julián

¿Qué nos hizo aprovechar la casa de Julián, el cantero del pueblo de Pinilla del Valle, para crear este refugio? Su historia. Quisimos homenajear este oficio resaltando el trabajo de sillería de la fachada y los instrumentos del cantero a través de un pequeño museo que se integra en la Ruta de los Oficios de Pinilla del Valle. Después, su inmejorable localización. Cada estancia tiene una vista directa al Peñalara y al arroyo del pueblo, complementando la hermosa vista del campo con los sonidos naturales del agua y los pájaros de la zona. Y finalmente, su cercanía. Todos se sorprenden cuando descubren las maravillas naturales que tenemos tan cerca de Madrid para pasar un fin de semana inolvidable.

Un poco de historia

Julián Matesanz fue el cantero de Pinilla del Valle. Basta preguntar a cualquier vecino del pueblo sobre él para conocerlo un poco: generoso, desinteresado, leal y apasionado por su trabajo. Nació el 9 de enero de 1921 y desarrolló el oficio de cantero empíricamente, a base de horas que se convirtieron en años y luego en casi diez décadas de empeño. Muchas casas del pueblo tienen su marca y hasta la iglesia de san Miguel ostenta un arco que él restauró y mostraba con orgullo a sus tres hijas y esposa, Marciana.

Junto a su incansable Marciana traía las piedras en carro desde la otra orilla del embalse de Pinilla junto al Calvero de la Higuera, en donde hoy están las excavaciones arqueológicas. Luego las labraba con dedicación y perfeccionismo. Protagonizó un vídeo documental de Tv Española en el que muestra su trabajo, con el Peñalara de fondo y que podemos ver aquí. Vídeo que, al día de hoy ha sido visto por más de 200,000 personas, lo que demuestra el interés actual de las personas de todo el mundo por el noble oficio de la cantería tradicional española. Julián, desde 2020, ya no está con nosotros pero su trabajo y dedicación quedan labrados en las fachadas tradicionales del pueblo y en los corazones de los que lo recuerdan.

Una muestra ejemplar del trabajo de nuestro cantero, es su casa. Entre él y su mujer la construyeron desde cero acarreando cada piedra, dando perfecta forma rectangular a cada una de las que ostenta la fachada y esculpiendo las esferas que enmarcan las tejas. La obra completa se terminó en 1951. Esta casa vio nacer a dos de sus hijas y, todo el que la visita, queda fascinado con su fachada, su jardín, su vista privilegiada del Peñalara y la energía tan positiva que emana.

Nosotros no fuimos la excepción. Quedamos tan enamorados de la casa y su historia que nos entusiasmamos con la idea de compartirla creando un pequeño y exclusivo hotel que cuenta la historia y el oficio del cantero.

Alex y Pachy

Nuestro hotel es pequeño pero nuestra pasión por la excelencia es enorme.

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